"Una vaca que quiera ser vaca de verdad, y no una vaca tonta, acabará por toparse con el desierto; no conseguirá cumplir su deseo sin antes conocer el amargo reino que, lejos de este mundo, sólo puede ofrecerle arena. Y entre la arena, sin una brizna de hierba, sin una gota de agua, la vaca que quiera ser vaca de verdad creerá enloquecer, y a veces, los días en que el sol castigue con más fuerza, se arrepentirá de haber comenzado el viaje y soñará con las dulzuras del establo que dejó. Pero ella, que recuerda bien lo tontas que sueles ser las vacas tontas, no cederá al desaliento; seguirá adelante hasta atravesar el desierto y tener ante sus ojos los montes húmedos y los bosques sombreados. Entonces, recordando lo que dijo el poeta, declarará así: Cela s'est passé, ya todo ha pasado, he salido del infierno, veo el mundo con ojos y corazón nuevos. Antes me faltaba la balanza de medir el valor de la cosas; pero ahora, en el desierto, la he encontrado."sábado 17 de enero de 2009
Memorias de una vaca
"Una vaca que quiera ser vaca de verdad, y no una vaca tonta, acabará por toparse con el desierto; no conseguirá cumplir su deseo sin antes conocer el amargo reino que, lejos de este mundo, sólo puede ofrecerle arena. Y entre la arena, sin una brizna de hierba, sin una gota de agua, la vaca que quiera ser vaca de verdad creerá enloquecer, y a veces, los días en que el sol castigue con más fuerza, se arrepentirá de haber comenzado el viaje y soñará con las dulzuras del establo que dejó. Pero ella, que recuerda bien lo tontas que sueles ser las vacas tontas, no cederá al desaliento; seguirá adelante hasta atravesar el desierto y tener ante sus ojos los montes húmedos y los bosques sombreados. Entonces, recordando lo que dijo el poeta, declarará así: Cela s'est passé, ya todo ha pasado, he salido del infierno, veo el mundo con ojos y corazón nuevos. Antes me faltaba la balanza de medir el valor de la cosas; pero ahora, en el desierto, la he encontrado."(Bernardo Atxaga, Memorias de una vaca, 1991; Fotografía de Fernando Latorre).
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7 comentarios:
Ojalá tenga razón, esa vaca.
Je me souviens de la vache qui rit, que diria Perec.
Bailemos todos el vaca loca, ese ritmo terminal..., que diría Manu Chao.
Un saludo.
إن شاء الله
UNa vaca como DIos manda. hermosa hermosa.
Saud
Ah, y soy Enrique, el de Sestao.
Hace muy poco tiempo, un amigo, poeta y pintor al que tengo un gran aprecio, me regaló uno de sus cuadros, alucinante. Es un primer plano de una vaca, justo cuando se entera de su locura. La virtualidad del mismo subyace, estéticamente, en que sus ojos reflejan la mezcolanza de una sublime tristeza (la mirada hacia la muerte), con un aderezo de sorpresa, ante lo inesperado (supongo que es trágico pacer en los verdes campos de la cornisa cantábrica y que se conviertan en gris por exceso de hambrientos priones); éticamente, la virtualidad se fija en un discurso textual que actúa de fondo del cuadro y que, si bien al principio es comprensible, después las líneas que dibujan los contornos de las letras se van estirando, como muelle añejo, mientras que el significado pasa de la hilaridad a la abstracción.
En fin, es lo que me ha evocado este relato... y tenía ganas de contarlo. Un saludo.
Ojala, como habéis dico todos, tenga razón...
Oye, Ca, hermoso poema, ¿no?
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