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El blog de Mateo de Paz
Me dijeron que últimamente no escribía nada, que era un impostor, alguien que vive de las rentas de un lejano microrrelato que fue un "best seller": una línea trabajada durante años de dedicación a la escritura, arduos e inverosímiles ejercicios literarios hasta dar con la palabra exacta. Al final, las ventas del texto me proporcionaron fama y prestigio, pero también suficiente tranquilidad en mi vida como para poder dedicarme a lo único que siempre supe hacer bien: viajar, beber, leer, dormir... ¡Ah, el verano y sus promesas! Conocí a una chica, me enamoré, dejé la escritura porque ella leía mejor. Aquello fue el fin, aunque nunca dejara de pensar en los tiempos literarios y eruditos en que me invitaban a congresos sobre el género breve, charlaba en la radio con los novelistas de moda o me paraban por la calle para pedirme un autógrafo, mi firma bajo el único texto que publicase en mi vida, algo que decía más o menos así: «Fui yo, y no el botones, quien se tiró el cuesco del ascensor».
2 comentarios:
Permíteme la broma, amigo Mateo:
He tirado del cementerio de las palabras, ahora un cementerio virtual, que no vertical (no lo hubiera imaginado ni el mismísimo Luis Martín-Santos), y he dado con una posible solución a fuerza de dejarme arrastrar por las acepciones:
trama.
(Del lat. trama).
1. f. Conjunto de hilos que, cruzados y enlazados con los de la urdimbre, forman una tela.
tela.
9. f. Nube que se empieza a formar sobre la niña del ojo.
ojo.
3. m. Agujero que tiene la aguja para que entre el hilo.
hilo.
4. m. Hebra con la que forman las arañas, gusanos de seda, etc., sus telas y capullos.
araña.
5. f. Red para cazar pájaros.
red.
1. f. Aparejo hecho con hilos, cuerdas o alambres trabados en forma de mallas, y convenientemente dispuesto para pescar, cazar, cercar, sujetar, etc.
Supongo que he respondido a algo, pero no sé a qué.
Abrazos entramados.
J.
Si sigues por ahí, te sale un microrrelato.
Suerte.
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