lunes 6 de abril de 2009

Estrella Bolaño

Ahora que tengo tiempo leo, al fin, 2666, la monumental, elogiada y denigrada estrella distante de Roberto Bolaño. Mientras atendía en el autobús de regreso a Madrid a “La parte de Fate”, mi compañera de asiento me tocó en el brazo y puso ante mí un artículo de Javier Cercas publicado ayer en El País Semanal (“Bolaño forever”, 5/4/2009), donde el autor de Soldados de Salamina (aquí aparece Bolaño como personaje en los tiempos de vigilante de seguridad en un camping) decía que no había que preguntarse por qué Bolaño tiene éxito cuando está muerto, sino por qué no lo tuvo cuando estaba vivo.
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Ahora que tengo tiempo, repito, estoy en el ecuador de la novela, “La parte de los crímenes”. Y hasta este momento narrativo, el interés no ha sido superior a la calidad, como se ha dicho en algunos lugares. Encima, si “La parte de los crímenes” es lo mejor de la obra, como también se ha dicho, me esperan unos días deliciosos en cuanto a lectura se refiere.

Hay un pasaje en la novela que ha llamado mi atención porque, supongo, habla de estrellas, algo en lo que últimamente estoy trabajando:

  • "Hablo de las estrellas del deporte. Ésas son otra case de estrellas, dijo, y las comparó con las estrellas de cine, aunque precisó que la vida de una estrella del deporte solía ser bastante más corta que la vida de una estrella de cine. La de una estrella del deporte, en el mejor de los casos, solía durar quince años, mientras que la vida de una estrella de cine, también en el mejor de los casos, podía durar cuarenta o cincuenta años si había empezado joven la carrera. Por el contrario, la vida de cualquiera de las estrellas que uno podía contemplar a un lado de la 80, mientras viajaba de Des Moines a Lincoln, solía durar millones de años o bien, en el momento de contemplarla, podía haber muerto hacía ya millones de años y el viajero que la contemplaba ni siquiera lo sospechaba.”

Sobre 2666 he oído de todo. Incluso algunos aseguran sin leerla que se trata de una exageración y acusan a Bolaño de ser un artista. Sin embargo, como también señala Cercas, 2666 «obtuvo el pasado mes de marzo el premio a la mejor novela publicada en 2008 que otorga el Círculo Nacional de Críticos Literarios de Estados Unidos, después de haber cosechado críticas inmejorables y haberse convertido en un auténtico best seller, cosas todas ellas extraordinarias en un país casi blindado frente a la literatura extranjera». Entonces, acaso cabría la posibilidad de hacernos otra pregunta, junto con la de Cercas, relacionada, cómo no, con el fenómeno Bolaño, cuya respuesta se la dejo a los expertos en Literatura anglosajona, que, por cierto, no soy yo uno de ellos: ¿se han publicado tan malas novelas en los Estados Unidos el pasado año como para que 2666 haya cogido tal dimensión o acaso 2666 tiene cuanto se merece? Esperemos, mientras tanto, a llegar al final de libro, pero no a la nota aclaratoria de su albacea.

5 comentarios:

El hada del Sur dijo...

Para mi gusto Roberto Bolaño puede que se le haya revalorizado con su muerte aunque considero que escribe bien.
He leido de el "Los detectives salvajes". Con esta novela me he reido bastante y desde luego que el autor te introduce en los personajes y los lugares que recorre. En esta novela se contempla la inestabilidad social de los paises de latinoamerica.
La novela 2666 la tengo pendiente de leer. Creo que después de leer " los detectives salvajes", esta segunda puede que me guste.
Un abrazo amigo. Matilde

Pablo dijo...

Hola Mateo:

Que casualidad, justo acabdo de empezar a leer 2666, y también me llamó la atención el articulo de Cercas sobre el exito de Bolaño en Estados Unidos.

Ya te contaré que me parece la novela.

Un saludo

Mateo de Paz dijo...

Me alegro Matilde por esas lecturas mucho más viniendo de una psicóloga. Te recomiendo que leas el post de hoy, sobre las fobias.
Saludos

Mateo de Paz dijo...

Sí que es una casualidad, amigo Pablo, como encontrarnos en el metro. Saludos.

ca dijo...

Buenas Mateo, me parece pertinente la pregunta y como no-experto (dudo serlo de algo) en literatura anglosajona, si tienes algún indicio de respuesta (vale cualquiera salvo que sea absoluta) ruego me lo hagas llegar, puesto que también capta mi atención toda esta vorágine estadounidense tras la novela de Bolaño, ¿acaso descubren con ella lo que ocurre en su propia frontera? y recuerdo que las primeras palabras de reconocimiento político de la situación han sucedido hace escasos días, mientras (y durante) México pone los muertos y la droga. Leí hace ya unos años 2666, fue a la vuelta de un viaje por el "selvático" norte mexicano (o un viaje salvaje por el norte) y mientras proyectaba un regreso a la Ciudad de México. Luego me perdí (tal vez para siempre) por la colonia Roma, en la que los bares siempre están abiertos para ofrecerte un instante de su tiempo. Por cierto, no sé si en la Roma o en Tribunal, pero también nos espera un bar. La semana que viene tendremos algo más de lo que hablar. Un fuerte abrazo amigo. Celebro tu lectura y te invito, casi con más energía, a dirigirte hacia los Detectives Salvajes... esos sempiternos buscadores.